Efectos de que el Otro no exista en la clínica contemporánea. Por Elida Ganoza

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Pregunta a Elida Ganoza, miembro de la NEL-Lima

 https://mailchi.mp/7dbf7dfd880c/v-conversacin-clnica-boletn-1029401

JL-5503
Si algunas consecuencias clínicas de que el Otro no exista se han traducido últimamente en un retorno obsceno de la pluralización de los nombres del padre ¿Cómo constata usted estos efectos en la clínica contemporánea?

Elida Ganoza: Con la pluralización de los nombres del padre, al no haber un único significante amo que oriente a los sujetos, presenciamos cómo cada vez más se ligan de manera restringida y fanática a un significante cualquiera. Un ejemplo podrían considerarse a los grupos LGTBIQ+, que se definen por una forma de goce determinada, salen a la plaza pública con provocación y escándalo, para reivindicar su nombre ante el Otro.

La pasión por lo efímero, la satisfacción instantánea favorecida por el mercado de consumo, las soluciones “listas para llevar” sin necesidad de esfuerzo, las identificaciones frágiles o de moda, los lazos afectivos laxos sin compromisos duraderos e inclusive promiscuos, que se llevan al análisis, muestran el fondo pulsional que sienta las bases para las identificaciones y las nuevas adicciones contemporáneas. Consumimos objetos ofrecidos por el mercado, imágenes, y somos consumidos por ellas, tanto así que el parlêtre ya no se sorprende ni se divide por la súbita aparición de la imagen obscena, y lo que se manifiesta en una tendencia al exceso y a la adicción generalizada.

Esta era del Otro barrado trae consigo el descreimiento de las garantías universales. El comando del superyó, con su voz obscena y feroz, que incide cada vez más sobre los objetos a -que la civilización los ha elevado al cénit- da cuerpo al goce sin pasar por los circuitos del deseo. Reina un régimen sin intercambios, sin palabras, lo íntimo se vuelve público, todo se da a ver: el cuerpo, el sexo, la muerte. Los velos caen y lo obsceno convive con nosotros hoy de muchas maneras.

“No solo hemos pasado de la interdicción al permiso, sino a la incitación, a la intrusión, a la provocación. Se trata de la clínica de la pornografía, que no cesa de estar presente cada vez más en los análisis”, manifiesta Jacques- Alain Miller en su presentación del tema del X Congreso de la AMP.[i]

Con la dimensión disruptiva del goce presenciamos el aumento de los feminicidios. “La violencia, es otro S1 en posición de agente, en el discurso actual”. [ii]

[i] Miller, J-A. El inconsciente y el cuerpo hablante. En
https://www.wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=13&intEdicion=9&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=2742&intIdiomaArticulo=1
[ii]Brousse, M.H.: “Violencia en la cultura. De la violencia legitimizada a la radicalización de la violencia”, Violencia y explosión de lo real. Bitácora Lacaniana. Número extraordinario, Grama Ediciones, 2017, p. 18.
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